"…y ellas, por pasarle mejor, dieron en ser golosas y pocos días se pasaban sin hacer mil cosas, a quien la miel y el azúcar hacen sabrosas." (El celoso estremeño, Cervantes)

Archivo para mayo, 2011

Regalo de chocolate

Os traigo un pastel decorado con fondant 🙂

¿Qué es el fondant? Es una pasta de azúcar y de otros ingredientes que pueden variar dependiendo del tipo de fondant, que además es elástica y que nos sirve para decorar pasteles y hacer virguerías con ellos.

Tenemos la opción de comprarlo hecho, opción mucho más cómoda, pero también podemos elaborarla por nuestra cuenta. Necesitaremos preveer nuestro pastel con unos días de antelación, pero la satisfacción de haber hecho todo una misma, es mayor. Respecto al sabor, normalmente si se hace en casa queda más dulce pero yo he probado varias marcas de fondant ya preparado y todas me han parecido buenas.

No es pesado y al morder no notas el “crujir” del azúcar. La idea está en que hagamos la capa de la decoración lo más fina posible, de ahí una de las dificultades del trabajo con este ingrediente.

Se recomienda que cuando se vaya a hacer un pastel de este tipo, el bizcocho sea resistente, sobretodo dependiente del tipo de decoración que queramos hacer. El más utilizado es uno llamado Madeire Sponge Cake (MSC), que además de la resistencia nos ofrece la posibilidad de trabajarlo sin que se desmigaje y por tanto nos quedemos sin bizcocho si lo que queríamos era darle otra forma que no fuera la redonda de toda la vida.

Personalmente he probado esta decoración con El Bizcocho del que os hablaba en el anterior post y no he tenido problemas. Es cierto que mis decoraciones con esta pasta por el momento han sido sencillas, pero por el momento me ha dado buenos resultados. Como todo en la cocina, es cuestión de probar y de escoger lo que más nos guste 😉

También es importante tener en cuenta que necesitaremos algo a modo de “pegamento” para que esta pasta se adhiera al bizcocho. En este caso yo utilicé una buttercream de chocolate.

En futuros posts os iré hablando más de este producto 🙂

¡VAMOS A ELLO!

Como os he dicho, he utilizado para el bizcocho la misma receta que os he indicado en el post anterior, sirviéndome en este caso de un molde cuadrado.

Mientras se enfriaba preparé la buttercream de chocolate. Para quien no sepa lo que es el buttercream o crema de mantequilla, pensad en los típicos pasteles americanos que salen en las películas, cubiertos totalmente con un crema normalmente blanca…pues eso 😉

Una vez ya está frío, corte los bordes y le di una forma algo más rectangular. A continuación, los partí en tres capas. Para esta tarea recomiendo tener un cortador de bizcochos ya que obtendremos sí o sí un corte recto y mejor que si lo hacemos con el cuchillo.

Puse un poco de buttercream en el plato donde iba a presentar el pastel y coloqué la primera capa. De esta manera evitamos que se mueva. Con un pincel de cocina, cubrí la capa con mermelada de fresa, puse la segunda “rebanada” de bizcocho y la volví a cubrir de mermelada.

Una vez están las tres capas, tapamos todo con la buttercream. Lo “forramos” como si no quisiéramos que se viera el bizcocho. Reservamos.

Ahora le toca el turno al fondant. Cogeremos una cantidad de fondant que dependerá del tamaño de nuestro pastel, haremos una bola con las manos para darle “calor” y que se ablande un poco más y a continuación la amasaremos y la iremos estirando hasta que nos quede tan fina como tengamos pensado hacerla.

Con mucho cuidado, enrollaremos la pasta en el amasador ya que con las manos es bastante probable que se nos rompa, y la coloraremos con cuidado encima del pastel.

A partir de aquí será cuestión de ir “acariciando” la pasta contra el bizcocho para que se pegue bien por todos los lados. Un cortador de pizzas por ejemplo, nos servirá para eliminar el fondant sobrante de los lados.

Después utilicé trocitos de fondant rosa para hacer lo que sería el lazo del pastel. En este caso, para que se pegara a la capa blanca, lo que hice fue mezclar un poco de agua con azúcar y utilizarlo como cola en el fondant rosa antes de colocarlo donde quería.

Más adelante os pondré fotos de todo el procedimiento para que así os resulte más fácil. Pero como todo, es cuestión de práctica. Mi pastel podría haber quedado mucho mejor, sin embargo para lo poco que he practicado con esta pasta de azúcar, estoy orgullosa de los resultado.

¡BON APPETIT! 😀

El Bizcocho

Hoy quiero compartir un bizcocho que descubrí hace poco y que para mí ha sido un gran descubrimiento… No es cualquier bizcocho, es ¡El Bizcocho! Esponjoso, nada empalagoso, fácil de hacer, lo he utilizado tanto solo como para decorar con colorante e incluso con fondant y de todas las manera de obtenido muy buenos resultados, confirmando así su posición en lo más alto del podium de los bizcochos.

INGREDIENTES

 –         Secos:

  • 350 gr de harina
  • 300 gr de azúcar
  • 1 cucharadita cacao en polvo (esta cucharadita es opcional y modulable: sin ella obtendremos un rico bizcocho perfecto para rellenar de lo que sea, y con más de una cuchara conseguiremos un rico bizcocho de chocolate)
  • 1 cucharadita sal
  • 1 cucharadita bicarbonato sódico

–         Húmedos

  • 2 huevos grandecitos
  • 220 ml de aceite (es mejor que siempre utilicemos un aceite suave, ya que de otra manera nos puede fastidiar el sabor de lo que hagamos)
  • 240 ml. buttermilk o suero de leche (* ver al final del post)
  • 30 ml. colorante alimentario (opcional si queremos darle un color diferente)
  • 1 cucharadita (5 ml.) de vinagre blanco
  • 1 cucharadita (5 ml.) de extracto de vainilla (opcional, aunque si no lo habéis probado, os recomiendo probarlo)

¡MANOS A LA MASA!

Mezclamos por un lado los ingredientes húmedos y por otro los secos. Una vez tengamos los ingredientes húmedos, vamos añadiendo los secos poco a poco mientras batimos para que no se nos hagan grumos.

Si queremos obtener un mejor resultado y evitar los grumos al integrar unos con otros, es recomendable tamizar la harina, el azúcar, la sal, el bicarbonato y el cacao con un tamizador (que venden unos la mar de majos en los chinos) o con un colador, dándole golpecitos.  Esto hará primero, que todo esté más fino para trabajar mejor y segundo, que al haberlo “aireado” el bizcocho subirá un poco más. Sin embargo, para esos días de pereza o de descuido :-p yo lo he hecho muchas veces sin tamizar y no he tenido ningún problema.

¿Sabemos qué molde usaremos? ¡Porque el siguiente paso es rellenarlo! Engrasamos la superfície e introducimos la masa.

Tenemos que pensar con qué queremos engrasar la superfície: ¿aceite, mantequilla o spray desmoldante?. Personalmente prefiero la mantequilla, obtengo mejores resultados que embadurnando el molde de aceite, ya que al final se acaba como cociendo un poco e incluso pegando. El spray, aun lo tengo en fase de pruebas, pero también funciona bien.

Cuando el horno esté caliente, introducimos la masa. Cada horno es un mundo y aquí dependerá de cómo funcione el vuestro. Yo lo pongo a 175º durante unos 20-25 minutos. Me gusta hacer las masas poco a poco ya que así suben por todos los lados iguales y evito un cráter-bizcocho!

De todas maneras, el truco del almendruco: una vez pasados 15 minutos, pinchamos el bizcocho con un palillo, sobre todo por el centro, y cuando lo saquemos seco y limpio significará que ya está hecho.

Antes de desmoldar lo dejaremos enfriar. ¿Sabéis las rejillas que tienen algunos microondas? Yo lo pongo ahí encima para que corra el aire y se enfríe tanto por arriba como por abajo. Una vez sea manejable, lo desmoldo y lo vuelvo a poner en la rejilla con el mimso objetivo.

Una vez frío lo podremos decorar, rellenar y hacer lo que queramos con él.

…aunque mi opción favorita es saborearlo con un buen vaso de leche fría.

¡Qué os aproveche!

(*)

  • BUTTERMILK: ¿Qué es la buttermilk? También llamada “suero de leche”. Es un producto lácteo muy poco utilizado en nuestro país. No es tan espeso como la nata, tiene un sabor algo agrio y su color tiende a ser amarillento. En países comola Indiao Alemania lo utilizan como bebida, aunque para mi gusto el sabor no es nada agradable y no me imagino sirviéndome un vasito bien frío de este suero…

El PROBLEMA con el que nos podemos encontrar es saber dónde lo venden. Yo me volví loca intentándolo encontrar hasta que finalmente lo vi en un LIDL, en la nevera junto los yogures y demás lácteos. He oído que alguna gente lo ha encontrado en El Corte Inglés o incluso Carrefour, pero dependerá del sitio ya que yo en estas tiendas no he tenido éxito…

Lo podemos SUSTITUIR añadiendo a una taza de leche, unos 240ml, una cucharada o 15 ml, de vinagre blanco o zumo de limón. Lo dejamos reposar unos minutos y listo para usar. He probado esta opción y se obtiene buen resultado, aunque si podéis intentar encontrar la buttermill, repetiréis…!

No es imprescindible, pero sí IMPORTANTE si queremos obtener El Bizcocho del que os hablaba. Este ingrediente se caracteriza por dar esponjosidad y humedad a nuestras masas.


¡Empezamos!

Una vez decidida a emprender la aventura de tener un “recetario virtual”, aquí estoy con mi blog con su diseño aun con pinzas y dispuesta a plasmar aquellos platos que más me han gustado.

Reconozco mi tendencia a lo dulce: el chocolate en todas sus formas y sabores, galletas, bizcochos, pasteles, su preparación, su decoración… Me resulta mucho más llamativa (y apetitosa…) que cocinar platos salados. Sin embargo, (y desgraciadamente también he decir!), no solo de dulces se vive, así que también colgaré alguna que otra receta no repostera.

El motivo de mi afición es que cocinar me relaja y me gusta que algo que me hace sentir bien se vea reflejado en un resultado material con el que después, hacer sentir bien a los demás. La cantidad de webs, blogs, libros de cocina que hay me motivan a intentar probar cosas nuevas cada vez, a variarlas, a intentar personalizarlas mezclando unas ideas con otras.

Recientemente, con la proliferación también de tiendas físicas de utensilios de cocina, he ido a peor. Ya no solo tengo la motivación de querer probar algo nuevo, sino que a dos paradas de metro por decirlo así, tengo el lugar donde encontraré lo necesario para realizarlo! Intento controlarme con los cachivaches culinarios e intentar buscar una alternativa casera o más barata a lo que pueda… ¡aunque es muy difícil!

Y acabando con lo que debería ser un inicio, termino diciendo que soy de Barcelona, tengo 24 años y que espero que disfrutéis mucho con todo lo que veáis por aquí!  🙂