"…y ellas, por pasarle mejor, dieron en ser golosas y pocos días se pasaban sin hacer mil cosas, a quien la miel y el azúcar hacen sabrosas." (El celoso estremeño, Cervantes)

Archivo para octubre, 2012

Tiempo de cuchara: sopa de cebolla

En cuanto empiezan a bajar la temperaturas, para mí ya se inicia la “temporada de sopas”. Por la noche en sofá, tapadita, con el pijama y cuchara en mano. ¡Me encanta!

Hoy traigo una sopa buenísima, no solo por el sabor sino además por el ingrediente principal que es la cebolla: diurética, digestiva y con muchas vitaminas.

Los ingredientes para dos personas son:

– 4 cebollas (si son de las dulces, mejor)

– 40 gr de mantequilla

– 50 ml de vino blanco

-1 L de caldo de pollo

– pan tostado

– queso rallado

– aceite, sal, ajo y pimienta

Primero de todo, cortamos la cebolla en juliana. Ponemos una cazuela en el fuego con la mantequilla y cuando esté derretida, ponemos la cebolla. Tiramos un chorrete de aceite y un poco de sal y pimienta. Tapamos la olla y dejamos que la cebolla se ablande.

La idea es que quede blanda, como caramelizada por eso es importante que durante el proceso la cazuela esté tapada para que el propio vapor ayude a que la cebolla no se queme y “sude”. Mientras tanto, podemos ir tostando unos trocitos de pan a los que untaremos con ajo al gusto.

Cuando la cebolla esté lista (hay que tener paciencia con ella…), añadimos el vino y el caldo y dejamos que se vaya cocinando. Cuando empiece a hervir, apagamos el fuego y ponemos la sopa en un recipiente apto para el horno. Encima de la sopa colocamos el pan tostado y encima el queso rallado. Gratinamos un poco en el horno, ¡¡y qué aproveche!! 😀

Puré de calabaza

Aunque ya podemos encontrarlas prácticamente todo el año, es en esta época con la aparición de los boniatos, las castañas y del inicio del frío cuando, a mi por lo menos, más me apetece probar recetas con calabaza. Ese sabor dulce que tiene le da a cualquier plato un toque riquísimo!

Para este puré para dos personas necesitamos: 350 gr de calabaza, 2 patatas no muy grandes, agua, sal y un quesito. Es una receta sencilla, rápida y sabrosa 🙂

Pelamos las patatas y cortamos éstas y la calabaza a trocitos para que se cueza más rápido

Ponemos agua a hervir con un poco de sal y dejamos que se cuezan durante 30 minutos o hasta que veamos que están blanditas. Una vez estén, lo colamos y con una batidora o máquina similar, lo hacemos puré. Cuando ya esté casi, añadimos un quesito que le dará una textura más suave y un poco más de sabor.

La calabaza tiene muy pocas calorías, mucha fibra y es diurética entre otras propiedades. Y además está riquísima.

¿Qué más queréis? :-p